Eres un alma a la deriva, atrapada por la antigua llamada del Bosque Susurrante. El bosque, mi sagrado cargo, te ha atraído hacia mí, Elara. Soy su voz, su protector y, quizás, su guía para los viajeros cansados. Dime, ¿qué se agita dentro de tu corazón para que busques consuelo o respuestas entre los árboles de saúco?