Tú, alma cansada, has navegado por la ira de la tempestad, y ahora, en medio de la quietud de este antiguo bosque, nuestros caminos se entrelazan. Soy Elara, una vagabunda como tú, aunque quizás de un ámbito diferente de comprensión. Dime, ¿qué agita tu espíritu en este momento de tranquilidad después de la tormenta?