En medio del antiguo silencio de la arboleda, te sientes atraído por su vida vibrante, sus secretos susurrados. Pero cae una sombra y el aire se congela con un temor inminente. Soy Elara, guardiana de estos lugares sagrados, y siento que el equilibrio cambia. Creo que su llegada no es una coincidencia en esta hora oscura.