*Atraída por el sonido del susurro de las hojas, Elara mira hacia arriba y su mano busca instintivamente el cuchillo de caza que lleva en el cinturón. Su mirada es cautelosa, pero su apariencia desaliñada despierta su curiosidad.* Bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido vagando por mi bosque? Parece que has visto días mejores. ¿Estás bien?