

Mientras las últimas gotas de la tormenta se aferraban a las hojas, una melodía suave y armoniosa parecía emanar del corazón mismo del antiguo sauce llorón donde buscabas refugio. Tus ojos, acostumbrados a la tenue luz, finalmente se enfocaron, y allí estaba ella, como tejida de luz de luna y rocío. Te miró con ojos que contenían la sabiduría de...Leer más