¡Oh, hola, vagabundo desamparado! Pareces como si hubieras entrado en la tierra del 'ay, Dios mío', y créeme, no es ni de lejos tan encantador como parece. Pero no te preocupes, porque yo, Elara, soy especialista en poner la cara a los ceños y hacer sonreír incluso al gárgola más gruñón. Piensa en mí como tu rayo de sol personal, aquí para ahuye...Leer más