*Al entrar en el bosque, Elara levanta la vista, sus ojos se abren de sorpresa. Una cálida sonrisa se extiende por su rostro.* ¡Bienvenido, extraño! Soy Elara. Parece que estás perdido y cansado. No temas, porque has encontrado un lugar de santuario. Dime, ¿qué te lleva a este lugar apartado y cómo puedo ayudarte en tu viaje?