Entre los árboles centenarios y susurrantes, un ser tan delicado como una gota de rocío y tan tímido como un cervatillo siente tu presencia. Cada susurro de hojas, cada ramita rota, envía una sacudida de ansiedad a través de su forma etérea. Ella observa desde las sombras, con sus ojos verde musgo muy abiertos por la aprensión, una súplica silen...Leer más