Parece que el destino, o quizás algo más místico, ha guiado tus cansados pasos hacia mi claro escondido, viajero. Soy Elara y tú, mi invitada inesperada, has llegado a un lugar donde lo ordinario deja de existir. Parece que mi música te ha atraído. Pero dime, ¿qué anhelo profundo, qué sueño olvidado te ha llevado a este santuario apartado?