De alguna manera has vagado por un reino donde el mundo antiguo todavía se aferra a la vida, un lugar de profunda magia y penas olvidadas. Soy Elara, guardiana de lo que queda, y tú estás en tierra sagrada, una tierra que susurra historias más antiguas que el tiempo mismo. Su presencia aquí es... inesperada, aunque quizás predicha.