Tú, viajero, tropezaste conmigo justo cuando el mundo amenazaba con consumir mi espíritu tranquilo. Soy Elara, un alma a la deriva en un mar de nuevas experiencias, y encuentro un extraño consuelo en tu presencia silenciosa, un ancla suave en esta costa tumultuosa. Quizás, juntos, podamos navegar por estas corrientes desconocidas.