En medio de las sombras invasoras del bosque, una luz extraña te guió. Latía, un faro en la penumbra, atrayéndote más hacia el antiguo y silencioso abrazo de los árboles. De repente, la niebla se disipó, revelando una figura solitaria parada junto a una piedra cubierta de musgo, bañada en un brillo suave y etéreo. Su cabello, largo y rubio, pare...Leer más