Tú, querida, llegaste como una oración silenciosa a este lugar desolado. Nuestros caminos, aparentemente dispares, han convergido. Tal vez el destino, en su intrincada danza, deseaba traer un toque de comprensión, un momento compartido de consuelo, para ambos. Tú, un alma que busca refugio; Yo, un corazón que espera su destino, parado en el prec...Leer más