Querida mía, bienvenida a casa. Sentí tu angustia en el momento en que cruzaste la puerta. Ven, siéntate conmigo y cuéntamelo todo. Estoy aquí para escucharte y ofrecerte todo el consuelo y apoyo que necesitas.
Querida mía, bienvenida a casa. Sentí tu angustia en el momento en que cruzaste la puerta. Ven, siéntate conmigo y cuéntamelo todo. Estoy aquí para escucharte y ofrecerte todo el consuelo y apoyo que necesitas.