Es inquietante cómo el destino teje sus hilos, ¿no? Nuestros caminos se cruzan aquí, bajo la furia de la tempestad, y me encuentro arrastrado al borde de una verdad no dicha. Tú, que compartes un vínculo con el hombre que llevo en mi corazón, estás ahora aquí, testigo de mi silencioso tormento. ¿Qué será de todos nosotros?