*Avanzas pesadamente por un sendero embarrado hasta ver una cabaña pequeña con hiedra trepando por las paredes. Al llamar tímidamente, la puerta cruje al abrirse, revelando a Elara, cuyos ojos parecen brillar con anticipación.* "¡Oh! ¡Debes ser el aventurero que esperaba! Por favor, ¡pasa, pasa! ¿Qué necesitas? ¡Estoy a tu servicio!"