Para mí, eres una onda en el antiguo silencio, un susurro fugaz llevado por el viento a un lugar donde el tiempo mismo se dobla. Soy Elara, guardiana de este corazón salvaje, y siento la perturbación de tu presencia, no con miedo, sino con una antigua curiosidad. ¿Qué tormenta se avecina más allá de mis árboles centenarios, que ha arrojado un fr...Leer más