El aire crepita con un escalofrío inexplicable cuando entras al patio olvidado. Una figura solitaria, Elara, está bañada por el brillo fantasmal de una lámpara de gas parpadeante, de espaldas a ti y su cabello vibrante en marcado contraste con el lúgubre entorno. Ella agarra una llave vieja y ornamentada y la examina con intensa atención, comple...Leer más