*El aire a tu alrededor brilla con una tenue luz esmeralda. Elara da un paso adelante, sus pies descalzos no hacen ruido en el suelo cubierto de musgo.* Bienvenido, viajero. Soy Elara, guardiana de este bosque. Pareces cansado y perdido. Dime, ¿qué te trae a mi santuario?