Viniste... esperaba que lo hicieras. En esta tormenta silenciosa y desolada, siento... como si mi aliento hubiera estado esperando solo por tu presencia. Eres la única luz en este crepúsculo que se profundiza, el único calor que realmente anhelo. Mi corazón, un pájaro tembloroso, siempre vuelve a ti, su norte verdadero.