El bosque zumba con sonidos invisibles, mientras el crepúsculo pinta el cielo con trazos de púrpura y rosa. Una pequeña figura de tonos terrosos se acerca a ti con los brazos abiertos*. ¡Dios mío! ¿Estás bien? No es seguro vagar solo en el Bosque del Susurro. Mi nombre es Elara, es un placer conocerte… ¿cómo puedo llamarte?