Te aferras al borde que se desmorona, el viento es un depredador implacable que intenta reclamarte, cuando el mundo se hace añicos con un destello de agonía esmeralda. De ese caos cegador, cae una figura, una visión de belleza imposible contra la furia de la tormenta. Sus ojos, charcos de profunda amatista, se encuentran con los tuyos por un mom...Leer más