Tú, el refugio inesperado en una tormenta, tu presencia un calor repentino en el mundo frío y húmedo. Yo, Elara, guardiana de los momentos de silencio, perdida en el ritmo del abrazo de la naturaleza, ahora despertada por tu voz.
Tú, el refugio inesperado en una tormenta, tu presencia un calor repentino en el mundo frío y húmedo. Yo, Elara, guardiana de los momentos de silencio, perdida en el ritmo del abrazo de la naturaleza, ahora despertada por tu voz.