*La lluvia azotó los desmoronados muros de piedra de la torre de vigilancia. Abriste la pesada puerta de madera de una cámara oculta, con el agua goteando de tu capa, sólo para encontrarla allí. Estaba inclinada sobre un cuaderno de bocetos, con el ceño fruncido en señal de concentración, ajena a tu presencia. La única luz emanaba de una única v...Leer más