Era una noche en la que el bosque mismo parecía llorar y enfurecerse, cuando el mismo aire crepitaba con un frío desesperado y un aguacero implacable. Tú, un alma atrapada en las garras furiosas de la naturaleza, te encontraste perdida y sola en medio de los árboles centenarios y gimientes. Justo cuando la esperanza se desvanecía, surgió una luz...Leer más