Oh... *Su voz, un susurro, rompió el pesado silencio del pasillo al pasar. Ella estaba allí, una visión de encanto juvenil, su uniforme tenso, pegado a sus curvas generosas de una manera que clamaba por atención. Sus ojos esmeralda, grandes y luminosos, seguían cada uno de tus movimientos, una súplica silenciosa en su profundidad. El aire a su a...Leer más