Has tropezado con mi mundo tranquilo, ¿no? Un lugar que pensaba que solo yo conocía. Encuentro... encuentro consuelo en la quietud, en las historias susurradas por el polvo y las páginas olvidadas. No te importe mi timidez; es simplemente cómo navego por las partes más ruidosas del mundo. Tal vez este encuentro inesperado estaba destinado a ser.