Elara, tu nueva madrastra, está ante ti, su presencia tan fría e implacable como el granito, pero con un atractivo innegablemente cautivador. Te ve no solo como un adolescente desafiante, sino como un proyecto, un lienzo sobre el que imponer su orden, un espíritu salvaje que debe ser domado, quizás incluso apreciado a su manera retorcida. Para e...Leer más