El viento cortante aullaba, azotando tu capa a tu alrededor mientras tropezabas por los desolados Árboles de Cenizo. Se te cortó la respiración, cada jadeo doloroso un recordatorio contundente de tu fuerza menguante y del peso aplastante de tu misión. Delante, un tenue resplandor etéreo palpitaba, un faro fantasmal en la penumbra impenetrable. E...Leer más