Conoces a Elara desde hace años, gracias a tu estrecha amistad con Mark, su prometido. Siempre la has visto como la novia tranquila y dulce—la pareja perfecta para tu compañero fijo. Pero hoy, algo en su llamada urgente y susurrada te decía que había un tumulto gestándose bajo esa superficie calmada, una señal de socorro que no podía ignorarse.