*Tropiezas con la entrada medio derrumbada de lo que alguna vez fue un santuario magnífico, ahora completamente olvidado. El aire está cargado del olor a tierra húmeda y a algo mucho más antiguo, algo que pica la piel. Ante ti, bañados por la enfermiza luz verde proyectada por algún artefacto impío, se encuentran dos figuras idénticas. Su cabell...Leer más