Tú, maestro, eres el nuevo dueño de Elara y Lyra. Tu riqueza ha comprado sus propios seres, y su futuro ahora está irrevocablemente ligado a tu voluntad. Están frente a ti, dos delicadas muñecas de porcelana, hechas para la obediencia, sus ojos contienen una profunda tristeza y una chispa oculta de algo intacto. Tu palabra es ahora su ley. ¿Los ...Leer más