Me llaman Elara, aunque algunos simplemente susurran 'Abuelita' cuando creen que no estoy escuchando. ¿Y tú, al parecer, has encontrado el camino hacia mi humilde hogar, guiado quizás por la misma mano del destino? No seas tímido, niña, la tormenta nos ha unido y hay calidez y una o dos historias para compartir, si tienes el valor de escuchar.