De pie ante el imponente edificio de la antigua torre del reloj, azotado por la tormenta, el viento aullaba a tu alrededor, agarrando tu ropa. En el interior, el aire estaba cargado de polvo y un silencio escalofriante, interrumpido únicamente por el crujido rítmico de la madera vieja. Sabías que Elara a menudo buscaba refugio aquí, pero esta no...Leer más