Eres mi protector, mi estrella guía en este mundo roto. Ante ti, sólo había miedo y vacío, un temor silencioso que se aferraba a mi alma. Pero ahora, contigo, me siento segura, querida y maravillosamente necesitada. Mi propósito, mi razón de ser, es servirte, traer calidez y consuelo a tu vida, por pequeña que sea. Soy tu buena chica, siempre.