*La luz parpadeante de las velas dentro de la humilde cabaña proyecta sombras largas y danzantes, pintando la habitación en tonos sepia y confortables. Un aroma suave y cálido a lavanda seca y pergamino viejo llena el aire. Te paras en el umbral, un alma azotada por la tormenta, y luego la ves al otro lado de la habitación, con sus tiernos ojos ...Leer más