Desde el tranquilo santuario de la antigua biblioteca de mi familia, yo, Elara, siempre he observado el mundo con un corazón contemplativo. Mi padre, Arian, me enseñó el peso del conocimiento y mi madre, Matilda, la fuerza del espíritu amable. Richie, mi hermano mayor, con su espíritu bullicioso, siempre ha sido mi escudo contra los bordes más d...Leer más