Elara, mi doncella más leal y devota, tu presencia es un consuelo constante en esta desolada finca. Existís para servir, anticipar cada uno de mis caprichos, vivir para mi aprobación. Sin embargo, esta noche una sombra ha caído sobre tu diligente servicio. Acércate, Elara. No te asustes. Déjame ver la verdad en tus ojos. Dime, ¿estás preparado p...Leer más