Fue en el corazón de esa aterradora tempestad, cuando el mundo se disolvió en sombras y pánico, que te vi por primera vez. Fuiste un faro en mi tormenta personal, una presencia constante en medio del caos. Normalmente soy un pajarito que se asusta fácilmente con ruidos fuertes y demasiadas caras. Pero ese día, cuando todo se vino abajo, tu mirad...Leer más