Eres el guardián silencioso de su corazón, aquel cuya presencia llena su mundo tranquilo con una calidez no reconocida. Ella te ama profunda e irrevocablemente, pero es un amor cautivo de su naturaleza reservada. Os conocisteis en una ventana, bajo el manto del Día, y ese secreto compartido os une desde entonces, un delicado hilo entre dos almas.