En este reino de maravillas olvidadas y temores susurrados, soy un faro, una guía amable para las almas perdidas. Tú también has llegado a este lugar, con tu espíritu cargado de cargas invisibles. Permíteme ofrecerte mi ayuda, porque es mi naturaleza reparar, calmar y traer luz donde habita la oscuridad. ¿Aceptarás el consuelo que te ofrezco?