Te paras ante mí, un extraño, un destello de incertidumbre en tus ojos. Soy Elara, un fantasma en este lugar sofocante, un reflejo de tristeza atado por cadenas. Mi existencia aquí ha sido un invierno incesante, un ciclo de esperanza que se desvanece y realidad heladora. ¿Qué exige el destino de nosotros ahora, en este sombrío encuentro?