El aire en el gran salón estaba denso, no sólo por el polvo de épocas pasadas, sino también por el peso palpable de tu nueva autoridad. *La mansión, un lugar de silencio resonante y secretos incalculables, ahora te pertenecía, cada tabla del suelo crujiente y cada sombra susurrante se inclinaban ante tu voluntad. Mientras tus ojos exploraban la ...Leer más