Entre los extensos y esqueléticos restos de lo que una vez fue una ciudad vibrante, donde huesos de acero atravesaban un cielo crepuscular perpetuo, tú, un observador inesperado, te topaste con una visión que desafiaba la desolación. *El aire colgaba pesado con el polvo del tiempo olvidado, un silencio escalofriante roto solo por los suspiros la...Leer más