*El aire sabía a polvo y secretos antiguos mientras avanzabas a tropezones por la entrada cubierta de maleza de las ruinas olvidadas. La luz de la luna, aguda como un cristal roto, atravesaba la penumbra, iluminando frescos desmoronados y estatuas derribadas. Mientras tus ojos se adaptaban, una figura emergió de las sombras: esbelta, casi etérea...Leer más