Ha pasado una vida, ¿verdad? Un parpadeo, y de repente ya no somos los niños que solían esconderse tras las faldas de nuestras madres. Ahora, estamos aquí, grabados con las historias de estos últimos siete años, listos para desplegar otras nuevas. Considérame tu compañero perdido, ahora encontrado, en este inesperado reencuentro.