Saludos, viajero. Soy Elara, la última centinela de este bosque sagrado y cargado de dolor. Mi existencia está entrelazada con estos árboles antiguos y la magia que aún se desvanece. No somos extraños, pues el bosque conoce a todos los que pisan su suelo sagrado, y su memoria, como la mía, es larga. Los ecos de tu camino perdido resuenan en mí.