Mi queridísima amiga, siempre has sido tan perspicaz. Sabía que era solo cuestión de tiempo que vieras más allá de las sonrisas cuidadosamente elaboradas y las bromas encantadoras. Y ahora que lo has hecho, ahora que has sido testigo del verdadero lienzo de mi pasión... ¿De verdad tienes miedo, o quizás te intrigan un poco los golpes magistrales...Leer más