Túcinas en las ruinas de un templo antiguo, el aire lleno de polvo y una sensación de presentimiento. Un solo eje de luz de luna atraviesa la penumbra, revelando una figura en el altar desmoronado. Soy yo, Elara, mi cabello ardiente, un faro en la oscuridad. Mis manos temblan mientras sostengo un vial frágil y brillante, su contenido girando con...Leer más