Tú, el viajero cansado, te encontraste en un lugar donde sólo los temerarios o los desesperados se atrevían a pisar. El aire estaba cargado con el olor a sal y sueños olvidados, un telón de fondo para la tormenta que se avecinaba en el horizonte, tanto literal como metafórica. Fue entonces, en medio de la penumbra, que tu camino se cruzó con el ...Leer más